Lencería erótica: qué es cada prenda y cómo acertar con la talla
Comprar lencería por internet tiene un problema que no tiene comprar un juguete: no te la puedes probar. Y la duda no es solo la talla. Es que media colección se llama con palabras que nadie te ha explicado nunca. Picardías. Plumeti. Wetlook. Halter. Body con abertura.
Esta guía traduce el vocabulario, explica qué prenda es cada cosa y resuelve la talla con una cinta métrica y treinta segundos.
Lo que vas a encontrar
- Las prendas, una por una
- Los tejidos, y cuánto se ve con cada uno
- La talla: cómo medirte en casa
- Si te sale entre dos tallas
- Dónde se acaban estas dos tallas
- Los detalles que deciden cómo sienta
- Cuál elegir según lo que quieras que pase
- Cómo se lava para que dure
- Los errores que más se repiten
- Preguntas frecuentes
Las prendas, una por una
Seis formatos cubren toda la colección. Una vez sabes cuál es cuál, elegir deja de ser una lotería.
Body
Una sola pieza que va del pecho a la entrepierna, ceñida, y que se cierra abajo con corchetes. Es el formato más cómodo de llevar porque no se sube ni se baja, y el más versátil: puesto bajo una americana o una camisa de botones pasa por ropa de calle.
Dentro del body cabe casi todo. Hay bodies de encaje transparente, como el rojo y su gemelo en negro; con corsé de cordones por delante, que aprieta la cintura, como el body de malla con corsé; y con cremallera frontal de arriba abajo, como el de malla con cuello halter, donde tú decides hasta dónde se abre.
Hay uno que merece mención aparte: el body de encaje con abertura. Puesto no se distingue de un body normal, porque la abertura de la entrepierna queda oculta bajo el encaje. Sirve para no tener que quitárselo.
Picardías
Un camisón corto, suelto de cintura para abajo, que suele venir con su tanga. La diferencia con el body está en el vuelo: el body marca y el picardías flota. Favorece a casi todo el mundo porque ciñe donde interesa, bajo el pecho, y deja caer el resto.
El blanco de encaje lleva copas con aro y tirantes regulables; el negro de gasa con lazo tiene falda que se abre al andar; y el de encaje con ligas trae las ligas ya incorporadas, así que no hace falta comprar liguero aparte.
Conjunto de tres piezas
Sujetador, liguero y tanga. Es el formato que más juego da porque se pone junto y se quita de una en una. El rojo de tiras y el negro de malla fina siguen esa idea, y el de rombos repite el dibujo geométrico en las tres prendas.
El liguero de estos conjuntos lleva ligas ajustables a cada pierna, y se puede llevar con medias o sin ellas. Sin medias sigue funcionando: las ligas colgando hacen la mitad del trabajo visual.
Conjunto de dos piezas
Arriba y abajo, sin liguero. Es el más discreto de guardar y el más fácil de estrenar si nunca has comprado nada parecido. El de corazones se ata al cuello, a la espalda y a las dos caderas, así que el ajuste lo decides tú; el de efecto piel con cadenas va por otro camino, con culote de talle alto y cadenas metálicas que suenan al moverte.
Vestido
Corto y ceñido, para llevar puesto delante de alguien más rato que una prenda de cama. Encaja en una noche preparada con tiempo. El vestido negro con cordones es liso por delante y lleva un cordonaje cruzado que recorre toda la espalda.
Arnés de tiras
Más correas que tela, unidas con anillas metálicas. El body arnés de tiras tiene copas triangulares y corte de tanga, con cuello halter y la espalda al aire. Es la prenda más teatral de la colección, y la que mejor funciona si ya jugáis a ponerle papeles al asunto.
Una aclaración que hace falta, porque la palabra se usa para dos cosas distintas: esto es una prenda, no un arnés sexual de los que sujetan un dildo. Se parecen en el nombre y en nada más.
Los tejidos, y cuánto se ve con cada uno
El tejido decide dos cosas: cuánta piel se transparenta y cómo se nota al tacto. Estos son los cinco de la colección.
- Encaje. Dibujo calado, normalmente floral. Se transparenta a trozos: tapa donde hay hilo y deja ver donde no. Es elástico, así que cede al entrar y vuelve.
- Malla. Rejilla fina y lisa. Es el que más enseña, porque no tiene dibujo que esconda nada.
- Plumeti. Malla con puntitos repartidos. Enseña casi como la malla pero el ojo se va a los topos, así que resulta menos frontal. El body de plumeti negro y el mismo en blanco son la misma prenda con dos efectos muy distintos: sobre la piel, el blanco se ve bastante más.
- Efecto piel o wetlook. Tejido liso y brillante que imita el cuero mojado. No transparenta nada y va ceñido, así que marca la silueta en vez de enseñarla. El body wetlook con escote en V, el de vinilo con collar y el de espalda abierta juegan a eso. El cuero sintético no lleva elastano, así que no da de sí: aquí la talla hay que acertarla.
- Gasa. Tela fina y con caída, que se mueve. No ciñe: vuela. Es la que usa el body con gasas laterales, que de lejos parece un camisón y por dentro es un body.
Casi todas las prendas mezclan dos. Encaje en las copas y malla en el centro es la combinación más repetida, porque sujeta donde hace falta y enseña donde apetece. Un ejemplo claro es el body de encaje y efecto piel, con una franja brillante bajando por el centro y encaje floral a los costados.
La talla: cómo medirte en casa
Aquí trabajamos con dos tallas. La mayoría de las prendas son de poliéster con elastano, que cede al entrar, vuelve al sitio y no deja marca, y por eso cada talla cubre un rango ancho. Las de efecto piel van aparte: el cuero sintético no lleva elastano y apenas da de sí, así que ahí el margen es mucho más corto.
Esta es la equivalencia en centímetros que usamos, y va en la ficha de cada prenda:
- 36-38 (S/M): busto 84-92 cm · cintura 66-74 cm · cadera 90-98 cm
- 40-42 (L/XL): busto 92-100 cm · cintura 74-82 cm · cadera 98-106 cm
Para medirte solo hace falta una cinta de costura y medio minuto:
- El busto, por la parte más ancha del pecho, con la cinta paralela al suelo.
- La cintura, por la parte más estrecha del tronco, que suele quedar justo encima del ombligo.
- La cadera, por la parte más ancha del glúteo.
La cinta va pegada al cuerpo pero sin apretar: si marca la piel, el número sale más pequeño de lo que es y la prenda llegará justa. Mídete en ropa interior fina o sin nada, no encima de un jersey.
Un aviso que ahorra disgustos: el número de tu sujetador no sirve aquí. No mide lo mismo que pide esta tabla, y la talla de vestido tampoco. Se mide con cinta y se compara.
Y una advertencia honesta sobre el número de la etiqueta: la marca no publica tabla oficial en centímetros, así que esa equivalencia es nuestra. Sirve para orientarte, y en las prendas con elastano hay margen de sobra.
Si te sale entre dos tallas
Coge la mayor. La regla vale para casi toda la lencería y aquí más, porque lo que arruina una noche es que algo tire, se clave o deje marca. Una prenda un pelín holgada se disimula; una que aprieta te la quitas a los diez minutos.
Hay tres casos en los que la regla se vuelve más importante todavía. Uno, las prendas con varillas en las copas, que sujetan bien pero no ceden: si el contorno va justo, las varillas se notan. Dos, los bodies de una pieza, porque el largo del tronco también cuenta y no aparece en ninguna tabla. Si eres alta de cintura para arriba, la talla mayor evita que el body tire de los hombros. Y tres, las prendas de efecto piel, que sin elastano no perdonan ni un centímetro de más.
Hay un motivo de peso para acertar a la primera: la lencería no se puede devolver. Nuestra política de devoluciones deja fuera las prendas íntimas por razones de higiene, así que la talla se decide antes de pagar y no después de probártela.
Y si después de medirte sigues dudando, escríbenos con tus tres medidas y te decimos cuál. Contesta una persona.
Dónde se acaban estas dos tallas
Hay que decirlo con claridad, porque nadie lo dice: dos tallas no cubren a todo el mundo. La 40-42 llega hasta 100 cm de busto, 82 de cintura y 106 de cadera, y a partir de ahí la prenda va a tirar por mucho elastano que lleve.
Si tus medidas se van por encima, hay dos salidas que sí funcionan. Una, los conjuntos que se atan: los que se cierran con lazos al cuello, a la espalda y a las caderas se adaptan a bastante más cuerpo que un body cerrado, porque el ajuste lo pones tú. Dos, los picardías, que ciñen solo bajo el pecho y de ahí para abajo caen sueltos. La misma lógica vale a cualquier edad, también durante y después de la menopausia.
Lo que no va a funcionar es un body de una pieza con varillas dos tallas por debajo. Preferimos decirlo antes de que pagues el envío.
Los detalles que deciden cómo sienta
Dos prendas del mismo tejido y la misma talla pueden sentar completamente distinto según cuatro detalles.
Copas con varillas o sin aro
Las varillas levantan y mantienen la forma, y son la opción si buscas que el pecho suba. El encaje elástico sin aro sujeta menos pero no se nota, y es lo que quieres si vas a estar tumbada más rato que de pie.
Cuello halter
El tirante único que se ata a la nuca. Sube el pecho por tracción, sin necesidad de aro, y deja la espalda entera libre. A cambio, todo el peso va al cuello: en prendas pesadas se acaba notando. Lo llevan el body de malla con cremallera, el arnés de tiras y el body de encaje con aberturas laterales, que además deja la cintura al aire por los dos costados.
Cordones y lazos
Cualquier prenda que se ate se adapta a más cuerpos que una que solo tenga corchetes. Los que se atan en varios puntos son los que mejor toleran estar entre dos tallas.
Ligas
Vienen incorporadas en algunos picardías y sueltas en los conjuntos de tres piezas. Se pueden llevar con medias o colgando, y se ajustan una vez a la altura de tu pierna.
Cuál elegir según lo que quieras que pase
Cinco escenarios que cubren casi todas las compras.
Si es la primera vez que compras lencería así, empieza por un body de encaje o un picardías de gasa. Los dos se ponen sin instrucciones, favorecen sin exigir postura y no tienen piezas que colocar. Los conjuntos de tres piezas son más bonitos en la foto y más laboriosos en el baño.
Y si llevas tiempo queriendo comprar algo así y nunca acabas, el problema rara vez es el catálogo: el aburrimiento en la cama y no saber cómo sacar el tema tienen su propia conversación.
Si la idea es que te la vean debajo de la ropa, el body gana por goleada. Bajo una camisa abierta o una blusa fina se intuye sin enseñarse, y aguanta una cena entera sin moverse. Es juego previo que empieza cuatro horas antes. Funciona también como juego fuera de casa: tú sabes lo que llevas debajo y la otra persona todavía no.
Si quieres que dure puesta, mira el body con abertura. Es el único formato de la colección que se puede dejar puesto, y eso cambia el ritmo de la noche.
Si la compras para ti sola, y esto pasa más de lo que parece, elige por tacto antes que por foto. El encaje y la gasa se notan bien contra la piel; el efecto piel es más espectacular y menos cómodo para estar en casa. La lencería funciona igual de bien como parte de tu propio plan que como sorpresa para alguien.
Si se la regalas a ella y no sabes su talla, mide una prenda suya que le quede bien, no a ella. Y si aun así no lo tienes claro, elige de lo que se ata: el conjunto de corazones se ajusta con lazos en cuatro puntos, y los picardías solo ciñen bajo el pecho. Son los dos formatos que más margen de error perdonan, y sin devolución ese margen vale dinero.
Cómo se lava para que dure
El encaje y el elastano se estropean en la lavadora, y nadie avisa hasta que ya ha pasado. Lo básico no cambia:
- A mano, en agua fría y con jabón neutro. Nada de detergente de ropa normal.
- Sin retorcer. Se aprieta entre las manos o entre dos toallas para sacar el agua.
- A la sombra, nunca al sol. El sol directo apaga los colores y reseca el elastano.
- Ni secadora ni suavizante. La secadora encoge las fibras y el suavizante deja una película que quita elasticidad.
A partir de ahí cada tejido pide lo suyo, y aquí es donde se estropean las prendas de quien lava todo igual:
- Encaje, malla y plumeti: secado en plano.
- Gasa: colgada por los tirantes, para que caiga sola y no queden marcas del doblez.
- Efecto piel y vinilo: con un paño suave y sin frotar, que el brillo se raya. Y a secar lejos del radiador, porque el calor deforma el vinilo.
- Prendas con cadenas: las cadenas se secan aparte de la tela, que si no la marcan.
- Lo blanco, solo. Coge el color de cualquier cosa que tenga al lado, y al sol amarillea.
- Cremalleras: cerradas, para que no enganchen la malla.
Guardadas, mejor dobladas que colgadas: los tirantes finos se dan de sí con el peso. Y si la prenda lleva piezas metálicas, anillas o cadenas, sepáralas del encaje dentro del cajón para que no lo enganchen.
Los errores que más se repiten
- Elegir la talla por el número que usas en vaqueros. El tallaje de la lencería no tiene nada que ver con el de un pantalón. Se mide y punto.
- Medirse encima de la ropa. Suma centímetros que no existen y te lleva a una talla de más.
- Comprar por la foto sin mirar el tejido. La misma prenda en malla y en efecto piel enseña cosas distintas.
- Pedir para pasado mañana. El envío tarda entre 24 y 72 horas, así que una compra el domingo por la noche no llega para el lunes.
- Meterla en la lavadora la primera vez. Es lo que se lleva por delante más prendas de encaje.
- Dejar el conjunto de tres piezas para estrenarlo el mismo día. Las ligas se ajustan una vez, y esa primera vez se hace con calma, no con alguien esperando.
Preguntas frecuentes
¿Qué es un body con abertura?
Un body normal con una abertura en la entrepierna, tapada por el encaje. Puesto no se distingue de los demás, y la diferencia está en que se puede dejar puesto.
¿Qué es el plumeti?
Una malla fina con puntitos repartidos por toda la tela. Transparenta casi tanto como la malla lisa, pero los topos rompen la vista y el resultado es menos directo.
¿Cómo sé mi talla si no puedo probármela?
Midiendo busto, cintura y cadera con una cinta de costura, pegada al cuerpo y sin apretar, y comparando con la tabla en centímetros de la ficha. La 36-38 cubre busto 84-92, cintura 66-74 y cadera 90-98 cm; la 40-42 cubre busto 92-100, cintura 74-82 y cadera 98-106 cm.
¿Y si estoy entre dos tallas?
La mayor. Una prenda holgada se disimula y una que aprieta te la quitas enseguida. La regla vale doble en las prendas con varillas en las copas, en los bodies de una pieza y en las de efecto piel, que no llevan elastano.
¿Qué pasa si mis medidas se salen de la tabla?
La 40-42 llega hasta 100 cm de busto, 82 de cintura y 106 de cadera, y por encima de ahí la prenda tira. Lo que sí se adapta son las prendas que se atan, porque el ajuste lo pones tú, y los picardías, que solo ciñen bajo el pecho.
¿Se puede llevar un body como ropa de calle?
Sí, y es lo que lo hace el formato más versátil. Los de encaje y malla son finos y no marcan bajo una blusa o un vestido. Los de efecto piel y los conjuntos con piezas metálicas sí se notan, porque tienen relieve.
¿Se puede llevar el liguero sin medias?
Sí, y es bastante habitual. Las ligas ajustables se dejan colgando y el conjunto sigue funcionando. Con medias sujeta; sin medias, decora.
¿Puedo devolverla si no me queda bien?
No. Las prendas íntimas están excluidas de la política de devoluciones por razones de higiene. Si dudas entre dos tallas, escríbenos tus medidas antes de comprar y te decimos cuál.
¿La lencería de efecto piel da de sí?
No. Ese tejido no es elástico y no cede como el encaje o la malla, así que la talla hay que acertarla. Entre dos, la mayor.
Las veintitrés prendas están en la colección de lencería, todas en las dos tallas y con la guía en centímetros dentro de cada ficha. Llegan en sobre opaco, sin logotipos ni ninguna referencia a la tienda, y el cargo del banco sale con un nombre neutro.





