Darkness — jaula de castidad de cuero vegano
Darkness — jaula de castidad de cuero vegano
Jaula de castidad de cuero vegano para el juego de control: la gracia está en quién tiene la llave. En inglés, chastity cage.
Aros de varios tamaños para ajustar la medida en casa.
Dos cierres: candado metálico o cierre de amarre.
Aberturas de ventilación y para orinar.
Largo 12,5 cm · anilla de 4,5 cm interior.
No se pudo cargar la disponibilidad de retiro
Envío en 24/72 horas
Paquete y cargo 100% discretos
Garantía de fábrica de 2 años

Envío 100% discreto
Tu privacidad es lo primero. Esto es lo que recibirás en casa, exactamente así.
El paquete real
La etiqueta real
Sin logos.
Sin nombres.
Sin explicaciones.
Cada pedido sale en un sobre opaco neutro, sin ninguna referencia a la tienda. Nadie sabrá qué hay dentro.
-
📬
Embalaje neutro y opaco Sobre de plástico blanco sin marcas, igual que cualquier otro paquete.
-
🏷️
Etiqueta sin indicaciones No aparece el nombre de la tienda ni ninguna referencia al contenido.
-
💳
Cargo discreto en tu extracto El cargo en tu banco aparece bajo un nombre neutro, no el de la tienda.
Aros a distintas medidas, dos cierres y una sola llave
Jaula de castidad de cuero vegano hipoalergénico y libre de níquel, pensada para el juego de control y entrega.
- Varios aros de distintos tamaños, colocables a distintas distancias: la medida se ajusta en casa.
- Dos cierres: cerradura metálica o cierre de amarre, que no pita en los arcos detectores.
- Aberturas de ventilación y para orinar.
- Largo 12,5 cm. Anilla de 4,5 cm de ancho interior y 5,5 cm exterior.
- Cuero vegano, duradero e hipoalergénico.
Se pacta antes: cuánto tiempo, quién guarda la llave y con qué palabra se para. Se retira de inmediato si algo se entumece, cambia de color o duele.
Detalles del Producto
-
Cuero Vegano - Libre de Níquel
-
Largo 12,5 cm - Anilla 4,5 cm interior
Preguntas Frecuentes
Nunca hemos hecho nada de esto. ¿Por dónde se empieza?
Por hablarlo antes, vestidos y sin prisa: qué te apetece probar, qué ni de broma, y qué estás dispuesta a mirar de lejos.
Y por lo sencillo: un antifaz, unas muñecas atadas por delante, unas plumas. Casi todo el efecto está en la anticipación, no en el material.
¿Duele? ¿Y si nos pasamos?
Solo duele si vosotros queréis que duela, y siempre dentro de lo que habéis acordado antes. Esto va de control y de confianza, no de aguantar.
Regla práctica: empezad por la mitad de lo que creéis que podéis. Siempre se puede subir; bajar después de un susto cuesta mucho más.
La palabra de seguridad, ¿cómo funciona?
Es una palabra que no diría nadie en mitad del asunto —«semáforo», «paraguas», la que sea— y que significa parar ahora, sin preguntas ni explicaciones. Quien la dice no tiene que justificarse.
Si hay mordaza o la boca está ocupada, hace falta una señal con la mano: soltar un objeto, o dar tres golpes seguidos.
¿Qué NO hay que hacer nunca?
Cuatro cosas, y estas no se negocian:
· No dejar sola ni un momento a una persona atada.
· Nada apretado alrededor del cuello.
· Vigilar manos y pies: si se enfrían, se duermen o cambian de color, se suelta ya.
· Con cuerdas, tener unas tijeras de punta roma al alcance antes de empezar.
Me preocupa la discreción...
Sabemos perfectamente que no quieres que NADIE se entere de lo que lleva tu pedido. Pero no te preocupes, nuestros paquetes son 100% discretos sin ningún tipo de información ni logo.
De igual manera, si pagas con tarjeta, aparece un concepto genérico en el extracto.
¿Hay garantía, puedo devolver mi producto?
Todos nuestros productos cuentan con garantía por defectos de fábrica de 2 años. Si tu producto no funciona correctamente, ponte en contacto con nosotras y lo solucionaremos de la mejor manera.
Si deseas devolver un producto, te aceptaremos la devolución siempre y cuando el producto siga en el empaque original y precintado y podrás cambiarlo por otro. En caso de que el producto haya sido abierto, lamentablemente, por temas de higiene no podremos realizar la devolución.
Empezar en BDSM sin agobios
El BDSM no empieza por el material, empieza por hablarlo. Antes de comprar nada conviene acordar tres cosas: qué apetece probar, qué está completamente fuera de la mesa, y una palabra de seguridad que corte la escena en el momento en que se diga, sin discusión y sin tener que explicarse.
La palabra tiene que ser algo que no salga por casualidad. «Para» no sirve, porque dentro de una escena puede formar parte del juego. Un color, una fruta o un nombre propio funcionan. Y si hay mordaza o no se puede hablar, hace falta una señal: dos golpes con la mano, o soltar un objeto que se sostiene.
Para empezar, lo que menos se usa mal: un antifaz, cuerdas de algodón o unas esposas de tela. Lo que se compra con prisa y acaba en el cajón suele ser cualquier cosa metálica o con un cierre difícil de abrir deprisa — y ahí está el criterio real de seguridad: si no puedes liberar a la otra persona en cinco segundos, no lo uses. Ten unas tijeras de punta roma cerca si hay cuerdas.
Nunca ates alrededor del cuello, y revisa cada pocos minutos que las manos no se enfríen ni se duerman. Míralo todo en BDSM y en juguetes para parejas, o lee la guía para principiantes.








