La revolución de los vibradores dobles: por qué (casi) todas los quieren y cómo elegir el tuyo

¿Eres “clitoriana”, “de punto G”… o de las dos cosas a la vez? La mayoría de las mujeres no llega al orgasmo solo con penetración: necesitan estimulación del clítoris, o al menos notan que sus orgasmos mejoran mucho cuando el clítoris entra en juego durante la penetración.

Y no es casualidad que, durante las relaciones, muchas mujeres se froten el clítoris mientras hay penetración. Hay dos ajustes que se repiten muchísimo: mantener el juguete o el pene dentro y bascular la pelvis para que la base roce el clítoris (lo que en inglés llaman rocking), y cambiar el ángulo de la pelvis (angling) para dirigir la fricción a donde más placer da.

Aquí entran los vibradores dobles: estimulan por dentro (punto G) y por fuera (clítoris) a la vez. Resultado: más probabilidades de orgasmo, orgasmos mixtos (interno + externo) y menos frustración. Cuando se añade estimulación del clítoris durante la penetración (con la mano, con la boca o con un juguete), la mayoría de las mujeres llega antes y con menos esfuerzo.

Qué son (y por qué funcionan)

Un vibrador doble, también llamado “conejo” o rabbit, combina:

  • Brazo interno curvado para masajear el punto G, como en los vibradores de punto G.
  • Estimulación externa sobre el clítoris (el famoso “conejito”).

No lo confundas con un arnés doble: ese lleva un eje interno para quien se lo pone, y también los hay con vibración. Lo comparamos en arnés doble o arnés con vibrador.

Muchos modelos permiten subir, bajar o apagar cada zona por separado, con programas distintos para la parte interna y la externa. ¿El efecto? Sincronizas tu anatomía real: lo que muchas ya hacéis de forma instintiva (frotar + penetrar), pero sin ocupar las manos y con ritmos precisos.

Beneficios clave

  • Más vías al orgasmo: clítoris + punto G al mismo tiempo.
  • Orgasmos más intensos y profundos, incluso mixtos.
  • Versatilidad: usa solo interno, solo externo… o los dos.
  • Menos “prueba y error”: el juguete mantiene el contacto constante donde importa.

Cómo se usa para sacarles todo el jugo (paso a paso)

  1. Prepara el terreno.
    Crea clima: luz cálida, respiración lenta y lubricante vaginal de base agua.
  2. Colocación sin prisas.
    Introduce el brazo interno con suavidad. Coloca el conejito apoyado exactamente sobre el clítoris (ajusta un poco el ángulo hasta sentir “¡ahí es!”).
  3. Primero, el clítoris.
    Activa baja intensidad en el conejito y deja que tu cuerpo “suba”. Cuando notes más lubricación y latido pélvico, añade vibración interna.
  4. Rocking, no solo “entra y sale”.
    En lugar de bombear, bascula la pelvis o el juguete para que la base mantenga contacto constante con el clítoris (el rocking del principio). Ajusta el ángulo (angling) si quieres que el interno presione el punto G.
  5. Juega con los ritmos.
    Sube el externo, mantén el interno suave… y al revés. O apaga uno de los dos. La combinación asimétrica suele disparar el orgasmo.
  6. Cerca del clímax.
    Muchas sienten que el externo “guía” el pico y el interno lo profundiza. Si te pasa, mantén el externo estable y deja que el interno pulse o haga vaivén.

Señales de que vas bien: hinchazón y pulso en el clítoris, sensación de plenitud dentro, ganas de bascular la pelvis o de mantener el juguete “justo ahí”. Si algo molesta, baja intensidad o reubica el conejito medio centímetro.

¿Para quién es (y para quién no)?

Te puede cambiar la vida si:

  • Te cuesta el orgasmo solo con penetración.
  • Siempre “necesitas mano” en el clítoris durante el sexo.
  • Buscas orgasmo mixto o más intensidad sin complicarte.

Evítalo o consulta antes si:

  • Tienes dolor pélvico sin diagnosticar.
  • Hay infección activa o malestar pélvico persistente.

Nuestras recomendaciones

🏆 Recomendación estrella: GINO, de Moressa

Por qué lo recomendamos:

  • Bolita oscilante en la punta: masajea el punto G con un movimiento que no hace un vibrador normal.
  • 7 modos de vibración y 3 intensidades de oscilación (su tecnología Tickling), para ir subiendo a tu ritmo.
  • Silicona de grado médico, recargable por USB y resistente al agua. Mide 19 x 3,5 cm.
  • Versátil para principiantes y avanzadas: ideal si buscas tu primer conejo o un todo-terreno que no falle.

GINO, vibrador doble rabbit con bolita oscilante

🥇 Alta innovación: AFRODITA, de Getlov

Lo que enamora:

  • Movimiento percutor (telescópico) en el brazo interno: simula el empuje de la penetración y ayuda muchísimo a estimular el punto G.
  • 10 modos de vibración para clítoris y punto G, así que puedes jugar con las dos zonas o dejar una suave.
  • Silicona de grado médico, suave y flexible, resistente al agua y recargable por USB. Mide 24,3 cm (más 1,5 cm de empuje) x 4,2 cm.

AFRODITA, vibrador doble con movimiento percutor

Más opciones que también nos encantan

  • ETHAN. Movimiento “waving”, un vaivén que imita la estimulación con los dedos, más 7 modos de vibración y 4 de oscilación para masajear el punto G sin esfuerzo.
  • SOMER. Su eje giratorio y sus bolas internas masajean la pared vaginal mientras vibra en el clítoris: 7 modos de vibración y 4 niveles de rotación.
  • SATISFYER PRO+ G-SPOT RABBIT. Un succionador de clítoris con brazo interno: 11 modos de succión sin contacto y 10 de vibración en el punto G.

Tip profesional: si nunca has usado un conejito, empieza con intensidad baja en el clítoris y media en el interno. Muchas llegan antes así. Si notas exceso fuera, baja el externo y deja que el interno “haga de base”. Y si es tu primera vez con un vibrador, te contamos con calma cómo usar un vibrador por primera vez.

Preguntas rápidas

¿Y si suelo “quedarme a medias” con penetración?
Justo por eso existen: añaden el clítoris a la ecuación y facilitan el “clic” orgásmico, sin que tengas que ocupar las manos.

¿De verdad tantas mujeres necesitan clítoris durante el sexo?
Sí. Para la mayoría, la estimulación del clítoris es necesaria o mejora claramente sus orgasmos durante la penetración; llegar solo con penetración vaginal es mucho menos habitual de lo que da a entender el porno. Si quieres afinar, aquí tienes cómo estimular el clítoris paso a paso.

¿Lubricante, sí o sí?
Sí. Con conejitos, el lubricante marca la diferencia: más confort, más roce justo donde quieres y más sensación. Con juguetes de silicona, usa siempre base agua; te lo explicamos en la guía de qué lubricante va con cada material.

En resumen

Los vibradores dobles no son una moda: resuelven una realidad anatómica y de placer. Clítoris + punto G a la vez significa más caminos al orgasmo y menos frustración.
Si quieres una apuesta segura, ve a por GINO; si sueñas con estimulación interna que simule el empuje de la penetración, AFRODITA es tu flechazo.

En Los Placeres de Lola llevamos desde 2005 eligiendo juguetes sexuales uno a uno, para que a ti te sea más fácil encontrar el tuyo.

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