5 formas de masturbarte que quizás no has probado (y deberías)
Formas de masturbarte hay muchas, pero la mayoría de nosotras nos masturbamos siempre igual: rápido, sin ritual, a veces con culpa, casi siempre con prisa. ¿Te suena? No estás sola. Y no tiene nada de malo, pero si has llegado hasta aquí es porque intuyes que hay más.
Aquí van cinco formas que probablemente no has probado. No son trucos de revista: son cinco maneras distintas de acercarte a tu propio cuerpo. Al final de cada una te digo si hace falta algo para probarla y cuándo no hace falta nada.
Lo esencial, en 30 segundos
- Tres de las cinco no necesitan comprar nada. El espejo, el edging y la exploración no genital se hacen con lo que ya tienes.
- Si solo vas a probar una cosa, prueba el edging. Es gratis y es la que más cambia la intensidad del orgasmo.
- Si vas a comprar un juguete, el succionador es el más fácil de acertar a la primera: se apoya sobre el clítoris y no hace falta puntería.
- Para la exploración interna, el lubricante no es opcional. Un bote dura meses.
- Nunca uses aceite de cocina ni vaselina como lubricante interno ni con preservativos.
En esta guía descubrirás:
- Mírate mientras te tocas: el poder del espejo
- Practica el «edging»: juega con el límite del orgasmo
- Masturbación bajo el agua: tu nueva zona favorita
- Exploración interna con calma y conciencia
- Mastúrbate sin tocar tus genitales
- Si solo vas a comprar una cosa
- Preguntas frecuentes
1. Mírate mientras te tocas: el poder del espejo
Puede parecer raro al principio, pero mirarte mientras te das placer cambia por completo la relación con tu cuerpo. No se trata de «ver si estás guapa» ni de cumplir ningún estándar. Se trata de verte con deseo y curiosidad, como territorio de placer y no como objeto a evaluar.
Cómo hacerlo
Elige un momento con privacidad total y sin prisa. Coloca un espejo donde puedas verte cómodamente. Luz cálida, temperatura agradable, y música si te ayuda.
Empieza acariciándote despacio, sin ir directa a los genitales. Observa cómo reacciona tu piel, cómo cambia tu respiración, cómo se mueven tus manos sobre ti. Cuando te toques el clítoris o la vulva, mírate: tu expresión, tus movimientos, tu ritmo.
La primera vez es incómoda. La tercera, ya no.
¿Hace falta comprar algo?
No. Un espejo y tiempo. Si quieres convertirlo en ritual, lo que más aporta es el tacto: una vela de masaje de té verde da luz cálida y se derrite en un aceite tibio que puedes usar para acariciarte, así que hace las dos cosas a la vez. Son 30 ml y dan para varias sesiones.
Aviso: los aceites y velas de masaje son para la piel, por fuera. No los uses como lubricante interno ni con preservativos de látex, porque el aceite degrada el látex.

2. Practica el «edging»: juega con el límite del orgasmo
El edging consiste en llevarte al borde del orgasmo y parar justo antes de llegar. Esperas hasta que la sensación baja un poco, y vuelves a subir. Repites el ciclo varias veces antes de permitirte el final.
El resultado son orgasmos más intensos y más largos, y una conexión mucho más precisa con tu cuerpo: aprendes a reconocer exactamente en qué punto estás. Tenemos una guía entera sobre edging si quieres afinarlo.
Cómo practicarlo
Empieza como siempre lo haces, pero presta atención a las sensaciones. Cuando notes que estás a punto —ese momento de «ya no hay vuelta atrás»— para del todo. Retira la mano o el juguete. Respira. Espera.
La urgencia baja en 20-30 segundos. Cuando te sientas calmada, vuelve a empezar. Tres, cuatro, cinco ciclos, los que quieras. Cada vez se acumula más tensión. Cuando por fin te dejes llegar, la diferencia se nota.
¿Hace falta comprar algo?
No, esta es gratis. Se hace con las manos y funciona igual.
Dicho eso, un succionador lo pone más fácil, porque estimula sin contacto directo y con niveles de intensidad marcados: puedes subir hasta el borde y bajar sin pasarte por accidente. Con la mano, el control es más difícil.
- CLIO. Diez modos de succión, sin contacto directo, y un estuche de carga que sirve de funda. Es el que recomendamos si solo vas a comprar uno.
- NIX. Diez modos de succión también, en un cuerpo compacto y fácil de llevar. Buen primer succionador.
- Satisfyer Pro 2 Generación 2. Once niveles de succión y sumergible (IPX7). El clásico de la categoría.
Más opciones en la colección de succionadores de clítoris.

3. Masturbación bajo el agua: tu nueva zona favorita
La ducha o la bañera son un espacio distinto: agua tibia, aislamiento sonoro, intimidad absoluta. El agua es un estimulante suave y envolvente por sí misma, y cambia la textura de todo lo demás.
Cómo hacerlo
En la ducha, dirige el chorro hacia el clítoris o la vulva y juega con la presión y la temperatura. Es una estimulación constante, muy distinta de la vibración.
En la bañera, sumérgete, relájate y usa las manos o un juguete sumergible. El agua amplifica el tacto y te deja moverte con libertad.
Un apunte útil: bajo el agua el lubricante de base agua se diluye. Para penetración sumergida no funciona bien; para estimulación externa da igual.
¿Hace falta comprar algo?
Para la ducha, no. El chorro es gratis.
Si quieres meter un juguete, tiene que ser sumergible de verdad, no «resistente a salpicaduras». Viene en la ficha de cada producto, y lo desglosamos en la guía de juguetes resistentes al agua.
- GEA. Sumergible de verdad (IPX7), ergonómico y con punta flexible, con 10 modos de vibración. Está en nuestra colección de más vendidos.
- Satisfyer Love Breeze. Once niveles de succión sin contacto, sumergible (IPX7) y de tamaño de viaje.
- Satisfyer Penguin. Sumergible, once niveles y un diseño que ganó el iF Design Award en 2017.
Y cuando salgas del agua: sécalo entero antes de ponerlo a cargar. El agua en el puerto de carga es la avería número uno de estos juguetes. Lo explicamos todo en la guía de limpieza de juguetes.

4. Exploración interna con calma y conciencia
Muchas mujeres nunca se han explorado por dentro con calma. Siempre en modo rápido, o sin saber bien qué buscar. Y buena parte del placer vaginal está en la pared frontal, cerca del punto G.
La clave aquí no es «meter y sacar». Es entrar con suavidad, respirar, moverse despacio y jugar con la presión, el ángulo y la profundidad. No hay prisa ni meta.
Cómo explorar tu punto G
Está en la pared frontal de la vagina, a unos 5-7 cm de profundidad. La textura es ligeramente distinta al resto. Para estimularlo hace falta presión firme hacia delante, hacia el vientre, no hacia la espalda.
Usa mucho lubricante, entra despacio y, una vez dentro, haz el movimiento de «ven aquí» con la punta, presionando hacia adelante. Prueba ángulos, presiones y velocidades hasta dar con lo tuyo.
Y si no encuentras nada: es normal y no significa nada malo. No todas las mujeres notan el punto G, y las que lo notan no siempre lo disfrutan. En la guía del punto G está todo con más detalle.
¿Hace falta comprar algo?
Los dedos valen para empezar. Lo que sí es imprescindible es el lubricante, incluso si estás muy excitada: sin él la exploración incomoda y no te concentras en las sensaciones.
- Pjur Woman Nude. Base agua, neutro y sin glicerina ni parabenos, pensado para piel sensible. Compatible con preservativos y juguetes. Es el que recomendamos por defecto.
- Aquaglide 125 ml. Base agua, textura líquida y de absorción rápida. Su ficha declara compatibilidad con preservativos de látex y con juguetes, incluidos los de silicona.
Si quieres un juguete curvado que llegue donde el dedo no llega:
- Lithea. Fino, rígido y con la punta curvada: va dirigido al punto G y sirve también para trabajar el suelo pélvico. De los pensados para empezar.
- Abby G de Fun Factory. Forma arqueada y superficie acanalada, con 4 velocidades y 6 ritmos. Funciona con pilas.
- Lelo Mona Wave. No solo vibra: hace un movimiento ondulante de «ven aquí» que imita el masaje con los dedos. Ocho intensidades, diez modos y 100 % sumergible.
Más modelos en vibradores de punto G, y el panorama entero en la guía de todos los tipos de vibradores.

5. Mastúrbate sin tocar tus genitales
Sí, has leído bien. La masturbación no empieza ni termina en la vulva. Puedes darte placer en los pezones, el cuello, la cara interna de los muslos, la espalda, el cuero cabelludo, las orejas.
Este tipo de estimulación despierta el cuerpo entero como zona erógena. Estás enseñando a tu sistema nervioso a reconocer placer en más sitios que en uno solo. Y cuando al final decides tocarte los genitales, la excitación llega desde mucho más lejos.
Cómo practicarlo
Dedica una sesión entera a lo no genital. Acaricia tus pezones con presiones distintas, juega con temperatura, recorre el cuello, la parte interna de los muslos, detrás de las rodillas, el cuero cabelludo.
El objetivo no es llegar al orgasmo sin tocar el clítoris —aunque algunas mujeres pueden—, sino ampliar tu mapa del placer. En pareja, esta misma idea tiene guía propia: el sexo sin penetración.
¿Hace falta comprar algo?
No. Esta es la más gratuita de las cinco: solo necesitas tiempo y atención.
Lo que sí ayuda son los productos de cosmética erótica, que crean sobre la piel sensaciones que la mano sola no hace: calor, frío, vibración líquida.
- Lube Tube Hot y Lube Tube Cool. Efecto calor y efecto frío. Puestos en zonas distintas, o alternados en la misma, el contraste es lo interesante.
- Bálsamo para clítoris Slow Sex. Efecto calor, con ginseng y arginina, para aumentar la sensibilidad. Su ficha lo indica para el clítoris, así que ese es su sitio.
- Vibrador líquido de fresa. Se pulveriza y produce vibración, calor y pulsación durante hasta 30 minutos. Apto para sexo oral. Raro de explicar y fácil de entender en cuanto lo pruebas.
Y para vibración de verdad en zonas pequeñas, una bala es lo más manejable: KEMO, con relieve texturizado, o MAIA, con dos cabezales intercambiables. Las tienes todas en balas y huevos vibradores.

Si solo vas a comprar una cosa
Treinta productos no ayudan a nadie a decidir. Esto es lo que de verdad tiene sentido según por dónde vayas:
El precio del día lo ves siempre en la ficha de cada producto.
| Si tu situación es… | Lo que te sirve |
|---|---|
| No he usado nunca un juguete | KEMO — bala pequeña con relieve, 3 modos y 4 intensidades |
| Quiero probar el edging | CLIO — 10 modos de succión, sin contacto directo |
| Quiero jugar en la ducha | GEA — sumergible (IPX7), 10 modos de vibración |
| Quiero explorar por dentro | Pjur Woman Nude + Lithea |
| Necesito algo potente de verdad | Satisfyer Pro 2 Generación 2 — 11 niveles de succión |
| Quiero algo distinto a la vibración | MIA SICILIA — lengua móvil que imita el sexo oral, 10 modos |
Y una cosa más, que casi nadie compra y todo el mundo necesita: un limpiador de juguetes. Con un juguete que no puedes meter bajo el grifo, es la diferencia entre limpiarlo bien y limpiarlo a medias.

Preguntas frecuentes
¿Es normal masturbarse siempre de la misma forma?
Completamente normal. La mayoría encontramos una técnica que funciona y nos quedamos con ella porque sabemos que llega. No hay nada malo en eso. Pero si tienes curiosidad, o si tu técnica de siempre ha dejado de funcionar tan bien, probar otra cosa puede abrirte puertas que no sabías que existían.
¿Cuánto tiempo debería durar la masturbación?
El que tú quieras. No hay duración correcta. Cinco minutos si buscas un orgasmo rápido antes de dormir, o una hora si decides convertirlo en una experiencia sensorial completa. Las dos son igual de válidas.
¿Es mejor con juguetes o con las manos?
Ni mejor ni peor: distinto. Las manos dan control total y conexión directa. Los juguetes ofrecen sensaciones que la mano no puede replicar —vibración, succión, presión constante. Lo ideal es conocer las dos y elegir según el día.
¿Qué hago si no llego al orgasmo masturbándome?
Primero, quita presión: el orgasmo no tiene por qué ser el objetivo. Dicho eso, si quieres explorarlo: prueba técnicas distintas, usa lubricante abundante, dedica más tiempo sin prisa y prueba un succionador: muchas mujeres tienen su primer orgasmo con uno. El orgasmo llega cuando el cuerpo se siente seguro, no presionado. En por qué me cuesta llegar al orgasmo repasamos todas las causas posibles.
¿Puedo masturbarme todos los días?
Sí, sin ningún problema. No es dañino, no crea adicción física y no reduce la sensibilidad de forma permanente. Si te apetece a diario, adelante. Si prefieres una vez al mes, también. Si lo que pesa es la culpa y no la duda, ese tema lo tratamos aparte en masturbación sin culpa.
¿Es normal que me cueste excitarme sola?
Muy normal. Muchas mujeres necesitan más que estímulo físico: contexto mental, fantasía, ambiente. Prueba a leer o escuchar erótica, crear un ambiente, dedicar tiempo a la fantasía antes de tocarte y quitar distracciones.
¿Qué es el edging y por qué debería probarlo?
Es llevarte al borde del orgasmo, parar justo antes, y repetir varias veces antes de dejarte llegar. Merece la pena porque los orgasmos salen más intensos y más largos, y porque te enseña a conocer tu cuerpo con mucha precisión. Y es gratis.
¿Los succionadores son mejores que los vibradores?
No son mejores, son otra cosa. El vibrador estimula por vibración y contacto directo; el succionador usa ondas de presión sin tocar el clítoris, y la sensación es distinta. Los succionadores suelen dar orgasmos más rápidos, pero a algunas mujeres les resultan demasiado intensos. Lo comparamos entero en la guía de succionadores, y los tienes todos en la colección.
¿Puedo usar aceite de coco o de oliva como lubricante?
No es buena idea. Los aceites de cocina pueden alterar el equilibrio vaginal y, sobre todo, degradan el látex: con un preservativo aumentan el riesgo de rotura. Para uso interno o con preservativo, usa siempre lubricante de base agua. Los aceites y velas de masaje que vendemos son para la piel, por fuera, y tienen el mismo problema con el látex. La guía de lubricantes explica qué base va con cada cosa.
¿Cada cuánto hay que limpiar un juguete?
Antes y después de cada uso, con agua tibia y jabón neutro. El «antes» es el que se salta todo el mundo. Si lleva motor, nunca lo hiervas ni lo metas en el lavavajillas. Lo explicamos material por material en la guía de limpieza.
Tu cuerpo no tiene una sola forma de sentir
La masturbación puede ser rápida o lenta, intensa o suave, con juguetes o solo con las manos, centrada en los genitales o en todo el cuerpo. No hay una forma correcta. Solo formas distintas.
Salir de la rutina de vez en cuando es una manera de decirte: merezco descubrir sensaciones nuevas, merezco tiempo sin prisa, merezco explorarme con curiosidad y sin juicios.
Y si después de leer esto decides no comprar nada y probar el edging esta noche con las manos, este artículo ha cumplido su función.
Si sí quieres algo, en Los Placeres de Lola llevamos desde 2005 con esto. Puedes ver la colección de succionadores, la de vibradores, la de lubricantes o todos los juguetes para vulva. Envío discreto, sin logotipos ni referencias en el paquete: 3,99 € en España peninsular y gratis a partir de 60 €. La entrega es de 24/96 horas laborables en península, 48/96 en Baleares y 6 días laborables en Canarias.
Y si no sabes por dónde empezar, escríbenos y te decimos. Preferimos contestar diez preguntas que tramitar una devolución.
Escrito por Lola. Los Placeres de Lola lleva desde 2005 vendiendo juguetes eróticos para mujeres.






1 comentario
Me encantó el artículo. Aprendí cosas nuevas para masturbarme. El agua de la ducha y el edging ya lo practico. Recomiendo este artículo a todos. Gracias y adelante.